domingo, 5 de octubre de 2008

Anécdota personal

Cuando uno se va de pesca, en ciertas ocasiones, si el lugar elegido es muy bueno y sabe que las aguas están pobladas de peces de gran tamaño, tiene la esperanza de sacar el pez de su vida o al menos el pez de la temporada.
Partiendo de esta situación, las situaciones que se pueden dar son múltiples. Durante mis vacaciones a mí me ha ocurrido algo que podéis leer en los dos últimos párrafos, al final de este enlace.
La anécdota.

4 comentarios:

Pequeno troiteiro dijo...

jojojoj anda que no me rei poco ni nada!!! jajajajajajajajajajaajajaj que bueno, si señor.... jajajajaaja

ay, no puedo parar!!!

Saludos tio!

CAPOTE dijo...

Es un detallazo, pagaba por ver las caras, menos mal que ocurrió de noche y todos los gatos son pardos je...jeje, Nino se partiría claro, un saludo Jose.

Suso Lista dijo...

Moi boa si señor. Pasádelo que nindiola. Saludos

Gaizka dijo...

Jose, Un relato precioso con unas fotos excelentes, y unas anecdota para toda la vida.. Despues de un rato reflexioné y vi que la amanita muscaria estaba mordida...

Saludos